MADRES, PADRES, SIMPATIZANTES Y ESPECTADORES EN GENERAL:
Para que nuestros hijos e hijas se formen en el marco educativo que comporta
el deporte del baloncesto, dentro de la filosofía de nuestro Club, debemos marcar unas
pautas que nos permitan conseguir los objetivos que nos hemos fijado.
QUÉ NO HEMOS DE HACER LOS ESPECTADORES Y ACOMPAÑANTES
- Dar indicaciones técnicas a nuestro hijo/a durante un entrenamiento o una competición.
- Desesperarnos cuando nuestro hijo/a o su equipo pierden contra otro equipo del cual pensamos que no es tan bueno.
- Mostrar nuestro enfado al entrenador/a por no contar con nuestro hijo/a como titular del equipo o por haberle asignado un papel que creemos no le corresponde.
- Recriminar o discutir abiertamente con los acompañantes de otros deportistas durante un entrenamiento o una competición.
- Recriminar al árbitro en una competición cuando su actuación no nos parece acertada.
- Ridiculizar o criticar al adversario, especialmente en presencia de nuestro hijo/a.
- Hablar en forma despectiva del comportamiento o de la manera como el entrenador/a de nuestro/a hijo/a realiza su trabajo.
- Mostrar poco interés en acudir a las reuniones de padres o en hablar con el entrenador/a cuando nos cita.
- Mostrar poco interés en acompañar a nuestro/a hijo/a a los entrenamientos o a los partidos.
QUÉ HEMOS DE HACER
- Facilitar a nuestros hijos/as el que puedan practicar la actividad deportiva que más les guste, en lugar de obligarles a que practiquen la que más nos gusta a nosotros.
- Interesarnos por el deporte que practican. Es muy importante asistir a las competiciones y actividades en las que participen.
- Animar a nuestro hijo/a en una competición, dándole soporte pero evitando hacer de entrenador/a.
- Mostrar respeto y cordialidad durante las competiciones, en relación a los entrenadores, deportistas y espectadores de los equipos contrarios.
- Respetar y comprender la difícil función de los árbitros en las competiciones.
- Aplaudir las buenas actuaciones, ya sean de nuestro hijo/a, de sus compañeros de equipo o del equipo contrario.
- Asistir y participar cuando el entrenador/a o el Club nos convocan a una reunión.
- Preguntar al entrenador/a con educación y discreción (en el lugar adecuado y en el momento oportuno) sobre las cosas que no entendemos o no nos gustan.
- Delegar en la figura del entrenador/a la educación de nuestros hijos, por lo que respecta al deporte.